Para crear un código QR para tu negocio solo necesitas tener claro a dónde quieres llevar al cliente (tu menú, tu WhatsApp, tu Wi-Fi), pegar ese dato en un generador y descargar la imagen. Con el generador de QR de Daily Scroll toma menos de un minuto, es gratis y no pide registro. Lo que más cuidado necesita viene después: el tamaño, el contraste y probarlo antes de imprimir.
Para qué puedes usar un QR en tu negocio
- Menú o catálogo: un QR en la mesa, la vitrina o el empaque que abre tu página o un PDF con precios.
- Wi-Fi: el cliente escanea y se conecta sin que tengas que dictar la clave. Se hace con el QR de Wi-Fi.
- WhatsApp: abre un chat contigo, incluso con un mensaje ya escrito como "Hola, quiero hacer un pedido". Usa el QR de WhatsApp.
- Contacto: en una tarjeta de presentación, guarda tu nombre, teléfono y correo en el celular de quien lo escanea. Para eso está el QR de contacto.
- Redes sociales: lleva directo a tu perfil de Instagram, TikTok o a tu ficha de Google para que dejen una reseña.
QR estático y QR dinámico: la diferencia
Antes de imprimir conviene entender esto, porque define si podrás cambiar el destino después.
- QR estático: el dato queda guardado dentro del propio dibujo del código. No depende de ninguna empresa ni de ningún servidor, no vence y funciona mientras el enlace de destino exista. A cambio, no se puede editar: si cambias el enlace, tienes que generar e imprimir otro QR.
- QR dinámico: el código lleva a una dirección intermedia de la empresa que lo creó, y esa dirección redirige a tu enlace. Eso permite cambiar el destino sin reimprimir y ver cuántas veces se escaneó. A cambio, dependes de ese servicio, que suele ser de pago: si cancelas el plan o la empresa cierra, el QR puede dejar de funcionar.
El generador de Daily Scroll crea códigos estáticos. Para la mayoría de negocios pequeños es suficiente.
Ejemplo: un restaurante cambia el menú cada mes. En lugar de pagar un QR dinámico, crea un QR estático que apunta a una dirección fija de su página, por ejemplo la sección "menú". Cuando cambian los precios, actualiza el contenido de esa página y el QR impreso sigue sirviendo.
Cómo crear tu QR paso a paso
- Abre el generador de QR y elige el tipo: enlace, texto, correo o teléfono. Para Wi-Fi, contacto o WhatsApp usa las herramientas específicas.
- Pega o escribe el dato. Si es un enlace, cópialo completo desde el navegador, con "https://" incluido.
- Si quieres, ajusta los colores y el tamaño. Mantén siempre un color oscuro sobre un fondo claro.
- Descarga el archivo en PNG o SVG, según dónde lo vayas a usar.
- Pruébalo con tu celular antes de enviarlo a imprimir.
Un consejo: mientras más corto sea el enlace, menos cuadritos tiene el QR y más fácil es de leer cuando se imprime pequeño.
PNG o SVG: qué formato descargar
- PNG: es una imagen hecha de píxeles. Sirve para pantallas: publicaciones, historias, tu página o un documento. Si la agrandas mucho, se ve borrosa.
- SVG: es un formato vectorial, es decir, un dibujo que se puede agrandar a cualquier tamaño sin perder nitidez. Es el que conviene para imprenta: avisos, pendones, empaques y stickers.
Si vas a mandar el QR a un diseñador o a una imprenta, envía el SVG.
Tamaño, margen y contraste para imprimir
Un QR que no se puede escanear es dinero perdido en impresión. Estas son las referencias más usadas:
- Tamaño mínimo: 2 × 2 cm para piezas que se escanean de cerca, como una tarjeta o una etiqueta. Es la medida que recomienda la guía de impresión de Uniqode.
- Regla de la distancia: el lado del QR debe medir cerca de una décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. La misma guía sugiere sumar entre 20% y 30% si la luz o el ángulo no son buenos.
- Margen blanco: DENSO WAVE, la empresa que creó el código QR, indica que necesita un margen libre de cuatro módulos por cada lado. Un módulo es cada cuadrito del código. No pegues texto, bordes ni fotos a esa zona.
- Contraste: código oscuro sobre fondo claro. Los QR invertidos (claros sobre fondo oscuro) o en colores pálidos fallan en muchos lectores.
Ejemplo: un aviso en la pared que la gente va a escanear desde 2 metros necesita un QR de unos 20 cm de lado. Con el margen de seguridad, mejor 25 cm.
Evita también las superficies brillantes o curvas, como botellas o plásticos con reflejo, porque dificultan la lectura.
Prueba el QR antes de imprimir
- Imprime una sola copia al tamaño real, en una impresora común.
- Escanéala con al menos dos celulares distintos, uno Android y un iPhone si es posible.
- Prueba desde la distancia real y con la luz del lugar donde va a estar.
- Confirma que abre el destino correcto: que el enlace carga, que el chat de WhatsApp llega a tu número o que el Wi-Fi conecta.
- Agrega una frase al lado que diga para qué sirve, por ejemplo "Escanea para ver el menú". Un QR sin explicación se ignora.
Si el QR va a un chat, también te puede servir la guía sobre cómo poner un enlace de WhatsApp en Instagram. Y en herramientas gratis para creadores hay más recursos para tu negocio.
Preguntas frecuentes
¿Un código QR gratis vence?
Un QR estático no vence, porque el dato está guardado en el propio código. Solo deja de servir si el enlace al que apunta deja de existir. Los QR dinámicos sí dependen del servicio que los creó.
¿Puedo cambiar el enlace de un QR ya impreso?
En un QR estático no. Lo que puedes hacer es apuntarlo a una dirección fija de tu página y cambiar el contenido de esa página cuando lo necesites.
¿De qué tamaño debo imprimir un QR?
Como mínimo 2 × 2 cm para escanear de cerca. Para avisos, calcula cerca de una décima parte de la distancia de escaneo: a 2 metros, unos 20 cm de lado.
¿Qué formato uso para imprimir, PNG o SVG?
SVG, porque se puede agrandar sin perder nitidez. El PNG funciona bien para pantallas y documentos.